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Ciclo Rosa continua


Desde el 2001 se realiza  una actividad denominada “Ciclo Rosa Académico” coordinada por el Instituto de Estudios Sociales y Culturales PENSAR, en las instalaciones de la Pontificia Universidad Javeriana, esta actividad tiene como objetivo exponer experiencias académicas, artísticas y de movilización social en géneros y sexualidades, el cual reúne a numerosos colectivos, movimientos, investigaciones e iniciativas que aborden temas de género, inclusión y socio-cultura, este año el evento cuenta con la participación de varias experiencias de Ecuador, en el tema de política y derechos LGBT (Lesbianas, gay, bisexuales y transgénero), con fin de abrir espacios académicos para formación ciudadana, no obstante,  el pasado 12 de agosto se publicó en la página oficial de Ciclo Rosa Académico en Facebook la noticia de que por decisión de la Iglesia el evento debía suspenderse en dicha Universidad, la organización aseguró que la "el Ciclo no se cancela”, que se buscará otros espacios para su total realización.

La Iglesia por su parte asegura que siendo la Universidad una institución católica debe promoverse actividades que cumplan con la doctrina de la religión y que eventos como éste, por muchos años que lleve realizándose, no van de la mano con los principios de una vida cristiana, además señalan que más que un encuentro de experiencias Ciclo Rosa Académico es una actividad que fomenta conductas y estilos de vida homosexual. La petición para la cancelación del evento fue hecha por algunos grupos religiosos quienes realizaron una publicación virtual donde señalan que esta actividad promueve "abiertamente la Ideología de Género y la agenda política LGTB en Latinoamérica. Una ideología contraria al Evangelio y la Doctrina de la Iglesia, que ha sido denunciada constantemente por parte del magisterio pontificio y el episcopado regional y local al atentar contra la verdad del ser humano y su dignidad".

El comunicado despertó la indignación de organizadores, seguidores del evento y algunos estudiantes de la Universidad Javeriana quienes consideran que “Nos indigna el abuso de poder, los tentáculos de la Iglesia Católica, poniendo en cautiverio las acciones comprometidas del Instituto Pensar. Vivir en la Universidad es respetar profundamente las diferencias, no negarlas, ni borrarlas”. En mi opinión, que apoyo el evento, considero que ya es hora que la Iglesia vea esa realidad que no ha querido aceptar, ser homosexual no es atentar contra “la verdad del ser humano”, la verdad, es que la sociedad ha evolucionado en materia de libertad y derechos, esa conducta moralista llena de limitaciones para el hombre y la mujer no existe en esta época, es hora de mirar a nuestro alrededor y darnos cuenta que hay alternativas de vida, que la ciudadanía está optando por defender sus derechos y promover los del prójimo, ahora bien, Ciclo Rosa es uno de esos espacios que debemos aprovechar para educarnos en materia de diversidad y de nuevas sociedades, son testimonios y anécdotas de personas que han demostrado que es posible vivir en un mundo diverso, donde todos y todas respetemos la opción de vida de los demás.

Una universidad es un espacio de formación donde debería existir la libertar de pensamiento, limitar a la comunidad educativa de ciertas iniciativas como colectivos, semilleros,  u organizaciones, en temas que no siguen las políticas de la academia, es retroceder el proceso de aprendizaje del educando, ya que obstruyen la posibilidad de que pueda consolidarse una propuesta que tal vez, llegue a beneficiar a todo la sociedad; como bien dijo Marcela Sánchez, directora ejecutiva de Colombia Diversa para el periódico El Tiempo, refiriéndose al error de la Universidad Javeriana de cerrar las puertas a tan importante evento, "Se está limitando la posibilidad de debatir y discutir, sea el tema que sea". 

Para finalizar, les hago una cordial invitación a todxs para que asistan este 28 al 30 de agosto el Ciclo Rosa Académico 2013 en el auditorio del Museo de Arte del Banco de la República,(Calle 11 # 4-21) en la ciudad de Bogotá, de 2 a 5 pm, para mayor información, aquí les dejo un artículo sobre el tema del periódico El Espectador y la página de la organización.

Más información: 


Opinión: Del cambio de la sociedad, hacia un futuro sin machismo

@JHOANDEATH
Jhoan Prada Guevara


Imagen tomada de Internet

Hoy vengo a compartirles algo de mi pensamiento acerca de esta sociedad machista en la que vivimos, y de cómo me molesta vivirla.

Para empezar desde mi punto de vista, yo entiendo que a través de los tiempos la cultura humana ha construido la sociedad sobre unas bases en las que el hombre tienen mayor “fuerza”, lo que para mí es absurdo, puesto que si nos ponemos a pensar tenemos que tener en cuenta que son las mujeres las que nos dan la vida, ellas son las que deben soportar los fuertes dolores antes, durante y después del parto.

Ahora, que el hombre es más inteligente, eso es otra cosa con la que no estoy de acuerdo, pues tanto mujeres como hombres tenemos la misma capacidad de racionalidad, la cuestión es que como la mayoría de hombres se han criado bajo el pensamiento de que las mujeres solo sirven y tienen que estar pendientes de labores que no van más allá de la casa, del cuidado de los hijos o del mantener un hogar, y que el hombre es quien debe aportar la fuerza de trabajo, y el dinero para mantener a sus hijos y a su esposa.

Partiendo desde lo anterior, la pregunta es la siguiente, ¿acaso no será problema de la falta de oportunidades y de negación de la participación por parte de la mujer, negación generada por el hombre a través de los tiempos, que estamos viviendo bajo una sociedad machista?.

Es una cuestión que se ha visto y evidenciado a través de los tiempos, pues cómo sabemos en el occidente del planeta, al otro lado del charco, existen aún prácticas culturales, en las que las mujeres no deciden su futuro, sino que son sometidas a lo que digan sus padres; yo entiendo muy bien que esas prácticas son propias de la cultura, ¿pero por qué motivo seguimos permitiendo que eso siga sucediendo?, la respuesta es muy simple, y está en que seguimos sumergidos en solo preocuparnos por los problemas sociales que nos tocan de cierta forma, pero por los demás, no nos preocupamos.

Aportando así al individuo centrismo, si, ese pensamiento que cada día nos destruye más como raza humana, porque hay que recordar que no existen razas, tan solo hay una, y esa es la raza humana, por la cual tenemos que luchar diariamente para que permanezcamos unidos, no cada quien por su parte, que es lo que ha facilitado a las grandes potencias mundiales a separarnos, pues sí, eso es lo que ellos quieren, que cada vez permanezcamos más des-unidos, para así poder seguir aportando a unas guerras sin sentido, a la explotación humana, pero bueno, creo que me estoy alejando del tema.

Para terminar quiero compartir el siguiente párrafo que escribí hace un buen tiempo:

Quizás el machismo se reducirá en el momento en que le demos a nuestros niños muñecas y loza para que aprendan el rol de ser madre y a las niñas carros y muñecos, esto no se trata de volver afeminados a nuestros niños, como lo verían ciertas personas, esto se trata es de volverlos comprensivos con las mujeres, hacerlos entender que somos iguales, que ellas no son menos que nosotros, algo parecido pasa al momento de querer distinguirlos por colores, que a los niños el azul porque son niños y a las niñas el rosado porque son niñas, eso también tiene que cambiar, así el machismo, creo yo se reducirá, así que en nuestras manos, los jóvenes del presente, de Colombia, y del mundo, está el cambiar esa forma de pensar, para así en un futuro no tan lejano, mujeres y hombres marchemos hombro a hombro, en busca de un cambio social.

Finalmente, quiero compartir con ustedes una hermosa y buena canción, que toca mucho este tema, y antes de irme si quisiera dejar muy claro que sobre este tema, hay mucha tela por cortar.

Los feminicidios en Colombia son el pan de cada día.


El día 15 de junio se presentó en el Canal Caracol un pequeño informe, donde cuentan que alrededor 114 mujeres han sido asesinadas en lo que va del año en el departamento de Antioquia, la gran mayoría de los asesinos son hombres, tal vez compañeros sentimentales, familiares o desconocidos; lo inquietante del caso es la poca importancia que le atribuyen a una noticia como esta, no le dan transcendencia a un hecho que debería despertar la indignación de todo un país, los feminicidios, como se les llama a la muerte de mujeres por cuestiones de género, son nuestro pan de cada día, yo me pregunto, ¿si esto es solamente en el departamento de Antioquia, que se deja para el resto del país?

Colombia conoció el caso de Rosa Elvira Cely, muchos tal vez lo lamentaron, otros se indignaron, pidieron justicia o no hicieron nada, pero creo que todos y todas conocimos esta historia, es triste de que a raíz de esto, millones de mujeres en Bogotá y en el país teman salir de noche por los parques de nuestras ciudades y pueblos, porque creen que tal vez un “pervertido” (siempre se piensa que es hombre) salga y abuse sexualmente de ellas, las golpee o las asesinen. Según la Ruta Pacifica de las Mujeres, en Colombia son asesinadas, al año, 1.200 a 1.500 mujeres, y su gran mayoría es por parte de hombres que han declarado que somos las mujeres quienes los provocan, que la forma como nos vestimos, como caminamos y como hablamos es lo que da paso a la violencia hacia nosotras.

No me parece que sea así, somos las víctimas y a la vez las culpables?. Es momento que nos demos cuenta que el respeto no se gana por la forma como vestimos, sino que debe ser algo que cada ser humano le tenga a su entorno y a los demás. Es indispensable que aprendamos a reconocer que las mujeres y los hombres son iguales en dignidad, y que no existe un género superior al otro; las mujeres debemos vivir sin miedo, eso solo genera sumisión y abnegación, que posteriormente puede  que termine en violencia, y los hombres deben entender que la época del patriarcado donde se dominaba a la mujer ya no existe, que estamos en un momento de la historia donde la democracia es para todos y todas.


Florence Thomas, una feminista francesa radicada en Colombia, ex-profesora de la Universidad Nacional, columnista del Tiempo y mi escritora favorita, decía en una entrevista, “cuando las mujeres de un país avanzan, el país avanza” y Colombia no progresará si nuestras mujeres siguen siendo asesinadas; esto es un llamado a la reflexión para que cada uno de nosotros y nosotras actuemos día a día para que actos de violencia como estos no se repitan, porque la lucha femenina no es sólo de las mujeres es de todxs que queremos edificar un mejor país.